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Evangelismo


Evangelismo - El Amor Perfecto
El evangelismo tiene que ver con el amor. El amor perfecto -- el amor que Dios ha estado mostrándonos a través del tiempo. Nunca ha existido un momento en que Su amor no haya estado presente, y nunca lo habrá.

Yo no sé de usted, ¡pero el amor de Dios me hace querer gritar! Desde el momento en que me levanto, me asombra el amor que me rodea y la continua invitación que Dios hace a toda la humanidad -- que Él entrará, cenará con nosotros, y nosotros con Él (Apocalipsis 3:20). Esta invitación no ha cambiado y está disponible para todo el mundo. Es un reflejo del amor perfecto de Dios, y es por Su amor que yo puedo amar a otros.


Evangelismo - Más Que un Mandamiento
Evangelismo - compartir la Palabra de Dios con otros -- no es un trabajo exclusivo de los "Evangelistas." Como parte de la Gran Comisión (Mateo 28:19), el evangelismo es un llamado a todos los cristianos. Sin embargo, es más que un mandamiento. ¡El evangelismo es un honor, un gozo, y un placer! Es importante también mostrar el amor de Dios; nuestras acciones dicen más que nuestras voces. Somos ejemplos vivos de la gracia de Dios; y nuestra actitud hacia otros debe impactar sus vidas.

A veces parece que disfrutamos hablar más sobre una película asombrosa que del amor asombroso de Dios. Parece que preferimos tener una conversación acerca de una buena bebida, y no acerca de Su agua viva (Juan 7:38). ¿Por qué pasamos más tiempo hablando acerca de nuestros recursos económicos que de la fuente de la salvación eterna? (Hebreos 5:9)

¿Cómo podemos permanecer en silencio acerca del amor perfecto de Dios? Jesús afirmó que somos la sal y la luz de la tierra (Mateo 5:13-14). Es por nosotros que otros pueden llegar a experimentar el perdurable amor de Dios. Somos usted y yo los que vamos y tocamos las vidas de nuestros vecinos, familiares y amigos.

No podemos cambiar los corazones de la gente, pero Dios promete hacer eso (Ezequiel 36:26). Ese es el verdadero milagro que no nos pertenece. Sin embargo, podemos hacer lo que está en nuestras manos y corazones, al compartir el amor perfecto de Dios con otros y dejar que el amor se exprese en nuestro comportamiento.


Evangelismo - Un Privilegio Dado por Dios
El evangelismo para mí no es un ejercicio motivado por el mandamiento - ¡es un privilegio de corazón otorgado por Dios! La razón por la que quiero que todo el mundo sienta el amor de Dios es porque yo lo experimento. Porque conozco su amor, quiero que todo el mundo lo conozca. ¡Es sólo por amor! El mismo amor que Jesús expresó por nosotros en la cruz es el mismo amor que fluye a través suyo y mío. Si amamos a nuestros prójimos como a nosotros mismos (Marcos 12:33), deberíamos querer que tengan una relación con la Fuente Suprema del Amor.

Mire a su alrededor. La gente está sufriendo. El mundo está buscando respuestas terrenales y placeres terrenales para llenar el vacío que sólo Dios puede llenar completamente. Están buscando toda clase de verdades, cuando la verdad es sólo Una (Juan 3:16). ¿Quién les va a hablar acerca de la razón de nuestra esperanza (1ra de Pedro 3:15)?


Evangelismo - ¡Recuerde Aquellos que lo Invitaron al Banquete de Dios!
Recuerde, ¡el evangelismo es la chispa directa que lo salvó a usted y a mí! En mi caso, estoy agradecido a Dios y a esa persona especial que me amó lo suficiente para compartir el amor de Dios conmigo. Si no hubiera sido por esa persona, todavía estaría hambriento. Esa persona me invitó al banquete que Dios había preparado con anterioridad para mí. ¿Quién va a invitar a su compañero de trabajo o familiar al banquete que ambos experimentamos hoy? ¡Podemos compartir el poder de Dios para la salvación de todo aquel que crea (Romanos 1:16)! ¡Todos podemos compartir Su amor, el cual dura para siempre (Salmo 118:1)!

Salgamos y compartamos esta paz que sobrepasa todo entendimiento (Filipenses 4:7). Que nuestro motivo no sea un mandamiento, sino ¡todo por amor!

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¿Tú qué piensas?
Todos hemos pecado y merecemos el juicio de Dios. Dios, el Padre, envió a Su único Hijo para cumplir ese juicio por aquellos que creen en él. Jesús, el creador y eterno Hijo de Dios, quien vivió una vida sin pecado, nos ama tanto que murió por nuestros pecados, tomando el castigo que merecíamos, fue sepultado, y levantó de la muerte como lo dice la Biblia. Si de verdad crees y confías de corazón en esto, recibe a Jesús como tu Salvador, declarando: "Jesús es Señor," serás salvado del juicio y podrás pasar la eternidad con Dios en el cielo.

¿Cuál es su respuesta?

Sí, hoy he decidido seguir a Jesús

Ya soy seguidor de Jesus

Todavia tengo preguntas





¿Cómo puedo conocer a Dios?




Si murieras hoy, ¿iría usted al cielo?


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